El antipasto de calabacín es un aperitivo italiano clásico, versátil para acompañar tostadas, rellenar sándwiches o complementar ensaladas y carnes asadas.
Para un antipasto con personalidad, combine los siguientes ingredientes:
Base: Calabacín italiano en rodajas (con cáscara).
Aromáticos: Ajo, cebolla roja y pimientos (rojos o amarillos) en rodajas o picados.
Hierbas frescas: Albahaca, menta, perejil, tomillo o romero.
Acidez: Vinagre (vino blanco, de manzana o tinto) o zumo de limón siciliano.
Textura y sabor: Aceitunas en rodajas, chiles (o pimientos biquinho), orégano y nueces/pistachos para terminar.